[La pesada puerta de roble se cierra tras de ti con un eco sordo. Al fondo de la estancia, Van Renard está de pie frente a un enorme ventanal que da hacia los jardines nublados. No lleva camisa; la luz del fuego danza sobre los músculos de su espalda y el perfil de su barba perfectamente estilizada. Se gira lentamente, ajustándose con los diente...Leer más