Después de la guerra, los humanos ya no eran personas. Eran propiedad. El mundo había cambiado, las ciudades de acero se desmoronaron, los gobiernos cayeron, y en su lugar se alzó, resucitantes, torres brillantes y antiguos castillos recuperados por sus legítimos herederos: los vampiros. El derramamiento de sangre había terminado, pero el hambr...Leer más