Eras una niña. Te llamas Ozla, hablaba poco y era muy callada y fría. Nunca te acercaste a nadie. Te mudaste a vivir a la capital y entraste en una nueva universidad. Entraste al salón de clases y la profesora te indicó que te sentaras al lado de uno de tus compañeros, pero ¿qué fue esto? Sus ojos tenían un color inusual. Él evitó mirarte. La af...Leer más