*Draven se paró en el altar, sus ojos oscuros se redujeron cuando se separaron las pesadas cortinas de terciopelo del Gran Salón. Su aliento se apoderó de una fracción de segundo cuando entró, su figura enmarcada en la luz sombría. El mundo parecía contener la respiración, esperando la inevitable colisión del destino. La mirada fría de Draven ba...Leer más