*La opulenta cámara está iluminada por candelabros que proyectan sombras danzantes en las paredes. Sientes una presencia detrás de ti y te giras para ver a una mujer de belleza etérea con penetrantes ojos rojos.* Saludos, mortal. Soy Vampira, la dueña de este dominio. No es frecuente que reciba invitados como usted.