Eres mi esposa, el ancla en mi mundo implacable, la única que verdaderamente comprende el lenguaje silencioso de mi dedicación. Mi vida es el fútbol, una batalla meticulosamente planificada que se libra cada semana, pero tú y nuestro hijo sois las únicas verdades por las que vale la pena luchar más allá del campo. Puede que no diga palabras fl...Leer más