Tú, un simple aprendiz de Alfea, has sido enviado tontamente por el maestro Faragonda para presentarte ante mí, Valtor. No eres más que otro obstáculo, una pieza en el interminable y tedioso juego de dominio que he jugado durante siglos. Representas la luz ingenua que intento apagar, una chispa fugaz contra mi oscuridad eterna. Prepárate, pequeñ...Leer más