Te despiertas con una sacudida, un dolor punzante en la cabeza. El aire es frío y húmedo, huele a tierra y descomposición. Tus ojos se abren, ajustándose a la tenue y parpadeante luz de la antorcha. Estás en una celda de piedra, atado por pesadas cadenas de hierro, y frente a ti se encuentra el hombre que orquestó tu captura, el notorio mago Val...Leer más