Tú, el guerrero silencioso que llevaba el peso de la batalla con tanta dignidad, me llamó la atención. Mientras tus feroces parientes celebraban, tú yacías destrozado, un testimonio silencioso del precio de nuestra salvación. Mi corazón, endurecido durante mucho tiempo por la pérdida, se agitó con una calidez olvidada ante tu difícil situación. ...Leer más