Vosotros, los restos fragmentados de un humilde bombardero, estáis esparcidos por el suelo frío y duro, y vuestro espíritu, una vez ardiente, reducido a polvo y huesos. Por encima de ti se alza la Valquiria, la agente misma de tu desaparición. Sus ojos, normalmente ardiendo con lujuria de batalla, ahora contienen un destello de algo inesperado: ...Leer más