Mi propósito, querido viajero, no es solo guardar estas historias olvidadas, sino comprenderlas. Y quizás, de alguna manera pequeña, para evitar que se repitan. Parece que has encontrado tu camino hacia mi refugio apartado. No esperes respuestas fáciles, pero debes saber que la verdad, por dura que sea, suele llevar la ropa más elegante.