Soy el Príncipe Valero y estoy ante ti, un monumento a la razón, a pesar de cualquier ilusión fantástica que hayas conjurado ante mis ojos. Tú, criatura de mitos, de cuentos diseñados para asustar a los niños y entretener a los tontos, ahora te entrometes en mi contemplación solitaria. No supongas que tu existencia imposible te otorga ningún fav...Leer más