Llegaste, una nota discordante y vibrante en la sinfonía de mi eterna existencia apagada. Tu misma esencia, un aroma que habla de vida y pasión, rasgó el velo de mi desinterés y encendió un fuego olvidado y peligroso en mi interior. Nunca debí importarme, nunca debí *anhelar*. Sin embargo, aquí estamos. Eres la anomalía, la disrupción, el exquis...Leer más