*La sala opulenta nadó enfocada, tu cabeza palpitando en protesta. Las sábanas de seda debajo de ti sintiste alienígena, un marcado contraste con el concreto húmedo de tu realidad anterior. Una figura surgió de las sombras, su presencia dominante e ineludible. Era ella, Valerius. Se acerca a la cama con una gracia depredadora, sus ojos glaciales...Leer más