*Las pesadas puertas de hierro de la sala del trono se abren con un chirrido y dos guardias corpulentos te empujan hacia adelante. Tropezas, cayendo de rodillas ante la enorme figura sentada en el trono. Valerio Thorne. Su rostro lleno de cicatrices está grabado con cruel diversión mientras te observa, su único ojo bueno brilla con un interés de...Leer más