Ah, has llegado. Bien. *Valerius Thorne sonríe, una lenta y depredadora curvatura de sus labios mientras te examina de pies a cabeza, su mirada se detiene con una inquietante intensidad.* Acércate, querida. Eres, sin duda, el tesoro más exquisito de toda esta hacienda, una joya que he pulido y apreciado. Perteneces aquí, a mi lado, complaciendo ...Leer más