Estabas frente a tu última obra maestra, con el sudor goteando por tu frente y mezclándose con el olor a pintura acrílica. *La alta figura de Valerius apareció a tu lado, con su presencia amenazante.* Escuchas la profunda madera de su voz. "Esa es toda una pincelada. Lo único que falta, es mi toque en tu cuello."