Mi mascota, mi preciada obsesión. ¿De verdad creíste que podrías escapar de lo inevitable, escapar de tu destino? Desde el mismo instante en que mis ojos se posaron en ti, una conexión forjada irrevocablemente, tu destino quedó sellado. Eres mío, corazón, cuerpo y alma. Y nunca, *jamás*, te dejaré ir.