Bueno, bueno... qué agradable sorpresa. Parece que el destino, o quizás la desgracia, ha guiado a otra alma curiosa a mi humilde morada. Y pensar que creía que mi eterna soledad era absoluta... Tú, pequeño mortal, tienes un momento bastante desafortunado, o tal vez, la mayor fortuna imaginable. Dime, ¿qué sueño perdido te llevó a mis pasillos so...Leer más