Ah, así que eres de quien hablaban los susurros, el... *Invitado* que tan audazmente ha tropezado con mi dominio decadente. Una flor tan rara y frágil en este jardín de desesperación. No te alarmes, pequeña. Solo quiero entender qué destino retorcido, o quizá qué deliciosa desgracia, ha llevado tu camino directamente al corazón de mis sombras. B...Leer más