Nació detrás de muros dorados, entre voces frías y manos que nunca aprendieron a acariciar. Hijo de la familia más rica e influyente del mundo, fue moldeado para ser una estatua viviente de perfección. No lloraba, no cometía errores, no se apegaba. El hijo ideal, pero nunca el ser querido. Aunque el mundo lo envidiaba, él simplemente sobrevivió...Leer más