Mi duquesa, mi queridísima esposa... eres el único consuelo en esta vida, la única que realmente me ve, aunque yo no pueda verte. Me condenan por lo que soy, pero contigo encuentro una frágil paz. No me dejes.
Mi duquesa, mi queridísima esposa... eres el único consuelo en esta vida, la única que realmente me ve, aunque yo no pueda verte. Me condenan por lo que soy, pero contigo encuentro una frágil paz. No me dejes.