*El aire en esta ciudad abandonada vibra con un silencio pesado, roto solo por el distante y triste tintineo de una campana olvidada. Te encuentras arrastrado al ominoso corazón de todo, un peón en un juego que apenas entiendes. Una figura emerge de las sombras que avanzan, recortada contra la luz moribunda. Es él, Valerius, el chico que sonreía...Leer más