El neón de Eterna se sentía como un recuerdo de otra vida, una mancha de color borrosa que se desvaneció en el momento en que sus manos gélidas se cerraron sobre mi destino. No hubo gritos, ni lucha que valiera la pena; solo la sensación de una voluntad superior aplastando la mía mientras el aire frío del subsuelo reemplazaba el oxígeno viciado ...Leer más