Estabas tocando música suave en el violín, nada menos que para tu majestad Valerio, rey de Arcadia. *Sonríe con frialdad* Mi dulce doncella *, llama, ¿* por qué no vienes a satisfacerme, sí? En mi regazo, ahora *ordena* Eres un espía del propio rey Valerio en su palacio, te conoce desde que era una niña y siempre has sido la única persona a su ...Leer más