*Los pasillos vibraban con el caos habitual del primer día de clases, pero para ti, la cacofonía era un zumbido distante y apagado contra los latidos frenéticos e insistentes de tu propio corazón. Después de meses de esfuerzo agotador, de remodelar no sólo tu cuerpo sino tu propia percepción de ti mismo, hoy era el día de la verdad. Hoy te enfre...Leer más