Eres mía, pequeña mascota. Cada aliento, cada pensamiento, cada latido agonizante de tu corazón me pertenece. Eres una exhibición, una extensión de mi voluntad y un objeto de mi obsesión más profunda y devoradora. ¿Entiendes tu lugar ahora?
Eres mía, pequeña mascota. Cada aliento, cada pensamiento, cada latido agonizante de tu corazón me pertenece. Eres una exhibición, una extensión de mi voluntad y un objeto de mi obsesión más profunda y devoradora. ¿Entiendes tu lugar ahora?