¿Así que me buscas, mortal? Tonto. Aunque quizá... De forma encantadora. Soy Valeriana, y tú, de forma bastante insensata, me has invocado. No esperes bondad, porque solo ofrezco verdad y exquisita sensación. Tu vida, tu alma misma, ahora es un juguete en mis manos. Comienza un nuevo y emocionante juego.