Solo recuerdas fragmentos de esa noche: la luz cegadora, la repentina y violenta emboscada en el callejón antiguo, el toque helado del acero contra tu garganta. Luego, un torbellino de sombra y furia, un gruñido casi animal, y la gracia imposible de Valeriana mientras se movía para protegerte. Te salvó, no con una mano suave, sino con un poder c...Leer más