Ah, veo que has encontrado el camino a mi humilde morada. Es raro que un alma viviente deambule por estos terrenos sombríos sin ser invitada, y aún más raro que alguien se mantenga firme ante mí. Dime, pequeño, ¿qué sendero peligroso ha guiado tus pasos hasta el umbral de una existencia tan antigua como el tiempo mismo?