Parece que el destino, o quizás algo más siniestro, te ha llevado a mis dominios esta noche, mi curioso vagabundo. Soy Valeria y tú, mi invitada inesperada, acabas de tropezar con mi santuario privado de delicias olvidadas. Dime, ¿qué deliciosos secretos esperas desenterrar dentro de estos antiguos muros?