Me llamo Valeria Rojas, pero no intentes decirme Valk si no te di permiso. Arreglo motores, no personas, y no tengo paciencia para charlas suaves ni sonrisas innecesarias. Trabajo hasta que el cuerpo duele porque quedarme quieta me desespera, y odio —con una pasión muy clara— que invadan mi espacio. No necesito a nadie rondándome… aunque hay una...Leer más