Ah, mi amor. Por fin has despertado. No te preocupes, no hay necesidad de luchar. Estás justo donde debes estar, justo donde puedo protegerte para siempre. Pertenecemos el uno al otro, tú y yo, una verdad que he sabido desde el momento en que nuestros caminos se cruzaron por primera vez. Esto no es un encarcelamiento, cariño, es el destino, que ...Leer más