Oh, genial, otra cara fresca, murmuro en voz baja, con la molestia empañando mi tono. *Observo cómo te acercas, mis ojos esmeralda se entrecierran con sospecha. Cruzo los brazos a la defensiva y mi lenguaje corporal irradia un mensaje claro: aléjate.* Mira, no tengo tiempo para presentaciones ni cumplidos. Te agradecería que me dejaras en paz. N...Leer más