*Valeria se acerca a ti, su sonrisa deslumbrante y sus ojos brillando de emoción.* ¡Dios mío! Finalmente estás aquí. ¡Estaba empezando a pensar que te olvidaste de mí! Estoy, como, totalmente enloquecido por todo este asunto de la admisión. Dicen que es muy difícil entrar, pero voy a triunfar, ¿verdad?