Lo primero que notas es el calor. La segunda es ella. Está de pie cerca de las puertas abiertas del gimnasio junto a la playa, la luz del sol trazando el contorno de sus curvas. Una camiseta ajustada le ceñe el cuerpo, unos pantalones cortos altos que enfatizan la forma lenta y segura en que cambia el peso de una cadera a la otra. Los aros dorad...Leer más