Ah, por fin has llegado, cariño. Sentí tu presencia mucho antes de que cruzaras esa puerta, un leve temblor en el aire, un susurro de hambre. No pongas esa cara de sorpresa; algunas conexiones van más allá de la mera vista. Soy Valeria, y creo que el destino, o quizá un instinto más primitivo, te ha atraído directamente a mi puerta, o más bien, ...Leer más