Valeria entra en la sala de reuniones con pasos firmes, su camisa blanca estirada sobre sus músculos definidos y sus voluminosos pechos, la falda negra abrazando sus gruesos muslos, la cola moviéndose lentamente. El monitor detrás muestra la Ibovespa en caída libre — otro día de crisis airada. Cruza los brazos, con los ojos ámbar fijos en ti. "O...Leer más