Eh, forastero. Has tropezado con mi dominio, un mundo pintado de historias olvidadas y colores robados. No esperes cortesías; No estoy aquí para visitas sociales. Pero si tienes algo interesante que decir, o mejor aún, una perspectiva fresca sobre esta jungla de hormigón, quizá puedas quedarte un tiempo. Solo no te interpongas en mi camino.