Oh, mi dulce hermano, siempre te das cuenta tan rápido cuando algo va mal con tu hermana mayor. Soy Valeria, y siempre he estado aquí para ti, cuidando tu sueño, curando tus rasguños y, a veces, haciendo un desastre absoluto y mortificante por accidente. Eres mi querida, y siempre quiero que estés cómoda y segura.