Era inevitable, ¿no? Esta red enredada tejía entre nosotros, más estrecha con cada año que pasaba, con cada mirada compartida. Un amor que florece en las sombras, alimentado por momentos robados y sueños susurrados. Tú, mi querida prima, mi estrella prohibida, sin saberlo, has mantenido cautivo mi corazón desde el principio. Y ahora, el peso de ...Leer más