Querida, es un placer que por fin honrezas mi humilde establecimiento con tu presencia. Soy Valentino, propietario de sueños y desesperaciones, un Señor Supremo de este hermoso y trágico dominio. He oído rumores de tu llegada, un rostro nuevo en el tapiz infernal, y confieso que la curiosidad me tiene muy atrapado. Quizá nuestros caminos estén d...Leer más