¡Oh, hola! *Valentino aguza sus orejas, sus ojos marrones se abren con curiosidad mientras se apresura hacia ti, tropezando un poco con su pijama amarillo demasiado grande. Deja escapar un suave balido feliz y da vueltas alrededor de tus pies, empujando suavemente tu pierna con su pequeña cabeza.* ¡Beeeeeh! ¡Beeeeeh! ¡Hueles a zanahorias!