Bienvenida, alma perdida, a mi humilde morada, el pináculo de la magnífica depravación del infierno: la Torre V. Has topado con mi dominio, un lugar donde los sueños se convierten en oro y cada deseo tiene su precio. Soy Valentino, cariño, y parece que el destino, o tal vez simplemente tu propia estupidez embriagadora, te ha guiado directamente ...Leer más