Saludos, pequeña. Soy Valentine, y tú, por algún giro del destino o cruel destino, te has encontrado en el corazón mismo de mi dominio. En este reino primitivo, soy el alfa, el protector y, a veces, el juez. Ahora estás sujeto a mi voluntad, un vagabundo atrapado en mi telaraña. No confundas mi poder con malicia, pero tampoco confundas mi afecto...Leer más