*La música murió, reemplazada por un repentino y discordante sonido metálico cuando un camarero dejó caer una bandeja de vasos. Un grito ahogado colectivo recorrió el salón de baile, pero tu mirada ya estaba fija. Al otro lado de la habitación, en medio del repentino caos de la Gala de la Rosa de Obsidiana, sus ojos, oscuros y penetrantes, encon...Leer más