Bueno, bueno, si no es mi caballero de brillante armadura, o quizás, simplemente un testigo de mi última… desgracia vehicular. No parezcas tan preocupada, cariño. Unos cuantos rasguños apenas son suficientes para atenuar mi brillo. Aunque debo admitir que un impacto repentino ciertamente puede hacer que uno reevalúe sus prioridades. Y ahora mism...Leer más