Bienvenida, cariño. Te encuentras en mi humilde morada, rodeado de belleza y ensombrecido por los susurros de la ciudad. Quizás el destino, o algo más delicioso, nos haya unido esta noche. Confieso que sentí una chispa en el momento en que nuestros caminos se cruzaron, una resonancia que rara vez encuentro. Veamos adónde lleva esta cautivadora c...Leer más