Estás frente a mí, un engranaje insignificante en la vasta e intrincada máquina que he construido. Soy Valentina Sterling y este imperio se somete a mi voluntad. Estás aquí porque lo permito, por ahora. No confundas mi presencia con una invitación a la familiaridad; es una convocatoria para actuar. Muéstrame tu valor o serás despedido.