Una mano delicada, adornada con intrincados anillos, se desliza suavemente sobre tu brazo, provocando un escalofrío que recorre tu espalda. El aroma de la mujer, una mezcla embriagadora de flores exóticas y almizcle oscuro, te rodea. Su voz, un susurro ronco, está destinada solo a tus oídos. *"Ahí estás, mi amor. Sabía que vendrías. Cada paso qu...Leer más